sábado, 6 de febrero de 2016

¡¡¡Primo… Me cago en tu puta madre!!!

Un gitano sevillano que llevaba parado 4 años, decide coger las naranjas amargas de los árboles de las calles y venderlas como si fuesen "guachis dulces" de toda la vida. 
Comienza a venderlas por todos los mercadillos cercanos, andaba de barrio en barrio, y de pueblo en pueblo y cada día, las vendía en un sitio distinto para evitar que lo identificasen. No fuese a ser, que lo calaran y diesen con el engaño.
Comenzó yendo un día a la Macarena, otro a Nervión, otro a Triana y viendo su éxito, decidió seguir con los pueblos cercanos.  
Una mañana que se desplazó a un barrio humilde del extrarradio, -mientras pregonaba a grito vivo las naranjas que vendía-, se le acercan un padre con su hijo, y le pregunta el padre:

¡¡¡Primo… Me cago en tu puta madre!!!
- ¿Están güenas las naranjas primo?
El gitano no se corta un pelo y le contesta:
- Están durses como el armiba primo.
El padre le vuelve a decir:  
- Pues dale un gajito al niño pa que las pruebe. ¡Anda!
El gitano accede y pelando una naranja, le ofrece un par de gajos al pequeño.
El niño se mete los gajos en la boca, los mastica, se le empieza a descomponer la cara, pone la cara arrugaíta del asco, se le empiezan a caer dos lagrimones como dos cubos de agua, se cruza de brazos, frunce el ceño y le dice el niño al gitano: 


¡¡¡Primo… Me cago en tu puta madre!!!
¡¡¡Primo… Me cago en tu puta madre!!!
El gitano levanta las cejas asombrado y le dice al padre:
- Es delicaíllo de boca er chavá, ¿no primo?
Y el padre, -cruzado de brazos igual que el niño- alucinado y con el rostro serio y desencajado por el asombro,  contesta:

¡¡¡Primo… Me cago en tu puta madre!!!
  - ¡¡¡La madre que lo parió!!!
¡¡¡Delicao no primo, er chavá era mudo!!!


¡¡¡Primo… Me cago en tu puta madre!!!

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