Una señora, va al Ginecólogo de zona a su revisión
anual rutinaria.
Tras el inicial interrogatorio sobre situación familiar,
estado civil, enfermedades o molestias
sufridas con anterioridad, etc. El doctor la invita a subirse al potro, para poder
explorarla minuciosamente.
Después de una exploración minuciosa, y varias
palpaciones genitales, el doctor con cara de asombro le dice:
