Durante un juicio en un pequeño pueblo
andaluz, el abogado de la acusación, llamó al estrado a su primera testigo.
Era una mujer de buena posición social, y
muy avanzada edad.
Un consejo:
Los abogados presentes en un juicio,
jamás deberían hacer una pregunta a una abuela pueblerina, si no se encuentran
preparados, para digerir bien la respuesta.

