Artur
Mas, viajaba en un avión rumbo a Suiza y justo en el asiento de al lado, iba sentada una niña de nueve años.
Artur Más
miro sonriente a la niña y le dijo:
- Dicen
que los viajes de avión se hacen más rápidos charlando, ¿te parece que hablemos
durante el viaje?
