En el cuerpo
de élite de la C.I.A, se produce una vacante, y es necesario cubrirla con
urgencia.
Dicha vacante
es: “Como agente especializado en ejecuciones forzosas”.
Después de
que la comisión de expertos, evaluase a algunos aspirantes, y les hiciesen las
pruebas de selección para agentes de la C.I.A, quedan como finalistas:
2 hombres
casados y una mujer, -también felizmente- casada.