lunes, 10 de marzo de 2014

Una suegra ardiente y callada

Un hombre felizmente casado, sale de juerga alcohólica, con un grupo de sus amigos de trabajo. A su regreso a casa, de noche, muy tarde y bastante “entonadillo” por las copas tomadas, decide darle una grata sorpresa sexual a su esposa, ya que se encuentra con muchas ganas de tener sexo.
Abre con cuidado la puerta de entrada, entra despacio y sigiloso en la habitación, -y con la luz apagada- se desnuda lentamente, y se mete en el lecho conyugal.
Con suma delicadeza, comienza a acariciarla dulcemente, por todos los rincones de su cuerpo.

Ella, -como si de un muelle se tratase- reacciona de inmediato, se voltea, se sube sobre él, y comienzan una de las relaciones sexuales más efusivas, ardientes, variada e impetuosas, que habían tenido durante toda su vida de casados.
Terminado el acto sexual, nuestro hombre la besa ardientemente en la boca, le da un último magreo y se levanta de la cama para ir al baño.
Al abrir la puerta del mismo...
Encuentra a su esposa desnuda, secándose con una toalla de baño.
Muy sorprendido de verla le dice:
- ¿María? ¡¡¡María!!! ¿Cómo? ¿Tú... Tú... Tú no estabas ahora mismo, metida en la cama?
- ¿Qué dices Pepe? ¡¡¡No!!! ¡Claro que no! ¿Cuánto has bebido?
Respondió la esposa.
- Hace bastante rato que me estoy bañando.
Pasados unos segundos y abriendo desmesuradamente sus ojos, el hombre le pregunta:
- ¿Entonces? ¿Co... Co... Con quién demonios acabo de hacer el amor tan ardientemente?
En ese momento, la esposa sale del cuarto de baño, y entra en la habitación gritando como una posesa...
- ¡¡¡Mamáaa!!! ¡¡¡Mamáaa!!!
Una vez en el dormitorio, enciende la luz, y se encuentra a su madre, en la cama, con cara de mujerzuela satisfecha, fumándose un cigarro, y con una sonrisa de oreja a oreja, como si de la ballena Mobby Dick se tratase.
Sorprendida por lo que está viendo, la mujer le increpa enojada a su madre:
Una suegra ardiente y callada

- ¡¡¡Mamá!!! ¿Qué has hecho? ¿Por qué no le has dicho nada a Pepe, cuando se ha metido desnudo en la cama contigo?
La madre le responde en tono irónico pero con aire de dignidad:



- Mari, hija... ¡¡¡Tú sabes, que yo no me hablo con ese hijo de puta!!!
Una suegra ardiente y callada

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HLR