sábado, 15 de noviembre de 2014

¡¡¡Soy rubia, y no me pienso mover de aquí!!!

Una impresionante, pija y escultural rubia, saca   -por motivos de trabajo- un billete de avión en clase turista, para ir desde Madrid a Nueva York.
Después de hacer el embarque del equipaje, se dirige a la puerta de embarque, para subir al avión.
Una vez dentro del mismo, comienza a mirar los asientos del avión, y tras ver los asientos de primera clase, va, y se sienta en uno de ellos.
Cuando la azafata comienza a revisar los billetes, llega a la rubia en cuestión y le dice:

- Señorita... ¿Me enseña su billete, por favor?
¡¡¡Soy rubia, y no me pienso mover de aquí!!!
La escultural rubia, le da el billete a la azafata, y cuando esta lo ve, pone cara de asombro y le dice:
- Perdone señorita... Este billete es de clase turista, y estos asientos son de primera clase. Usted no puede sentarse aquí, tiene que desplazarse a los de clase turista.
La rubia se amolda el cabello y le dice a la azafata:
- Mira, yo soy una mujer rubia, esplendida, divina de la muerte y viajo a Nueva York. Me ha gustado este asiento, y aquí me quedo, hasta que lleguemos a Nueva York.
¡¡¡Soy rubia, y no me pienso mover de aquí!!!
La azafata insiste y le vuelve a decir lo mismo que antes:
- Perdone señorita... Le vuelvo a repetir, que este billete es de clase turista, y estos asientos son de primera clase. Usted no puede sentarse aquí, tiene que desplazarse a los de clase turista.
La rubia vuelve a amoldarse el cabello y le dice a la azafata:
¡¡¡Soy rubia, y no me pienso mover de aquí!!!
- Mira guapa, te repito, que yo soy una mujer rubia, esplendida, divina de la muerte y viajo a Nueva York. Me ha gustado este asiento de primera, sus vistas, y aquí me quedo, hasta que lleguemos a Nueva York.
¡¡¡Soy rubia, y no me pienso mover de aquí!!!
La azafata, -que se ve impotente ante la señorita rubia- acude a cabina, para hablar con el comandante de la nave.
Una vez allí le dice a este:
- Comandante, tenemos a una señorita rubia, con billete de turista y sentada en primera clase. Le he dicho en dos ocasiones que se vaya a su asiento, y dice, que ella es una mujer esplendida y que no se mueve de ahí; que ahí se queda, hasta que lleguemos a Nueva York.
El copiloto, que ha escuchado toda la conversación, le dice a la azafata:
- No te preocupes Silvia, mi novia también es rubia, y se perfectamente cómo hay que tratarlas.
El copiloto, sale de la cabina, se dirige hasta donde está sentada la rubia, se agacha, le susurra algo al oído, y automáticamente como si le hubiesen puesto un muelle, esta salta, y se levanta diciendo:
- ¡¡¡Ahhhh bueno... Si es así, ahora mismo me cambio!!!
La azafata, -que no da crédito a lo que acaba de ver- le dice al copiloto:
- ¿Qué coño le has dicho? ¿Por qué se ha levantado tan convencida y decidida? ¡¡¡Conmigo no atendía a razones!!!
¡¡¡Solo sabia decir...!!!
¡¡¡Soy rubia, y no me pienso mover de aquí!!!
El copiloto, -dándose importancia- le dice:

- Mira Silvia... Le he dicho, que los asientos de primera, no paran en Nueva York, en cambio, los de clase turista sí.
¡¡¡Soy rubia, y no me pienso mover de aquí!!!

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HLR