viernes, 18 de marzo de 2016

Pero si yo no soy…

Un buen día, -cansada de los desperfectos de la casa- la esposa le dice a su marido…
-Cariño, ¿Por qué no arreglas la luz del pasillo?
El marido le contesta:
- ¡Pero si yo no soy electricista!
Otro día le pregunta…
- Cielo, ¿Por qué no arreglas el mueble de la cocina?
Nuevamente, el marido le contesta:
- ¡Pero si yo no soy carpintero!
Un buen día, llega el marido de trabajar y ve que la luz del pasillo y el mueble de cocina, están perfectamente arreglados.
Es entonces, cuando el marido le pregunta a su mujer:
- Cari, ¿Cómo lo has arreglado todo? ¡¡¡Te quedó perfecto!!!
Ella muy suelta le contesta…
- No he sido yo, cielo. Vino el vecino nuevo y fue él, quien lo arregló todo.
El marido exaltado le pregunta…
- ¿Cómo? ¿Y cuanto te cobró? ¿Fue mucho dinero?
Ella, -con una burlona sonrisa de oreja a oreja- le dice…
- Bueno, después del arreglo, me dio a elegir entre hacerle una tarta, o acostarme con él tres horas seguidas.
Enfurecido y casi colérico, pregunta…
- ¿Y de qué demonios le hiciste la tarta?
Ahora ella, -de forma muy burlona- responde…

- Pero cariño… ¡¡¡Si yo no soy pastelera!!!

Pero si yo no soy…

Pero si yo no soy…

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