lunes, 9 de febrero de 2015

La hice gritar

Tres hombres casados, (y de países diferentes) están tomando unas copas en un bar, y hablando, sobre lo que habían hecho la noche anterior con sus mujeres.
El italiano toma la voz cantante y dice:
- Anoche, le di masajes a mi esposa en todo el cuerpo.
Lo hice, con un aceite de oliva finísimo, luego; hicimos el amor apasionadamente, y la hice gritar extasiada... ¡¡Durante 5 minutos sin parar!!

La hice gritar


El francés, para no quedarse atrás, y ser menos que el italiano, dice:
- Anoche, le di masajes a mi mujer en todo el cuerpo. Compré un aceite afrodisíaco especial, con el que la estuve masajeando. Luego, hicimos el amor desenfrenadamente, y la hice gritar alocadamente... ¡¡Durante 15 minutos seguidos!!
El español, muy seguro de sí mismo, les dice:
- Para mí... Eso no es nada.
Anoche, le di masajes a mi esposa, con una manteca de cerdo especial, -hecha en mi pueblo- le acaricie y masajeé todo el cuerpo con la dichosa manteca. Luego, terminamos haciendo el amor, y la hice gritar... ¡¡¡Durante 2 horas seguidas!!!

La hice gritar

El italiano y el francés, asombrados y muy intrigados, le preguntan al español:
- ¿Dos horas gritando? ¡¡¡Que fenómeno!!! Y... ¿Cómo hiciste para que gritara tu mujer, durante 2 horas seguidas?
El español, haciendo gala de su arte como amante experimentado, les dice:
- ¡¡¡Muy fácil colegas!!! Al terminar la faena...
¡¡¡Me limpié las manos en las cortinas!!!

La hice gritar


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HLR