domingo, 24 de agosto de 2014

Un señor multimillonario

Un señor multimillonario, decide celebrar con todo lujo de detalles, una fiesta en una de sus lujosas mansiones.
En determinado momento, pide que la música que está sonando en dicha fiesta, se pare, y se guarde silencio.

Un señor multimillonario


Coge el micrófono, y mirando al lago donde cría unos fieros y hambrientos cocodrilos australianos, dice:
- Quien se tire al lago, consiga atravesarlo por su parte más larga, y salga vivo por el otro lado, ganará mis coches de lujo, mis aviones y mis mansiones, excluyendo esta.
En ese momento, ve como alguien súbitamente, salta al lago...
¡¡¡La escena vivida por todos es impresionante!!!
Un señor multimillonario
Se desarrolla una lucha intensa, el intrépido hombre se defiende como puede, agarra con fuerza las mandíbulas de los cocodrilos con sus manos, y las aparta de si empujándolas con sus pies, retuerce la cola de los reptiles, abriéndose paso entre ellos…
¡¡¡Mucha violencia y emoción se estaba viviendo allí!!!
¡¡¡Parecía una película del famoso actor Paul Hogan, en Cocodrilo Dundee!!!
Después de bastantes minutos de terror y pánico entre los asistentes, sale el valiente hombre del lago, lleno de arañazos, cortes, hematomas y casi desnudo.
El multimillonario se aproxima a él, lo felicita efusivamente, y le pregunta:
- ¿Dónde quiere usted que le haga entrega de mis coches y mis aviones?
El pobre hombre, casi sin poder respirar y resollando, le dice:
- ¡Gracias caballero!… Pero no quiero sus coches de lujo, ni sus aviones señor.
El multimillonario, muy extrañado le dice:
- Esta bien… ¿Y las mansiones? ¿Cuándo firmaremos el contrato para cedérselas?
Nuevamente, -el valeroso e intrépido hombre- le contesta:
- Tengo una hermosa casa señor, y estoy muy contento de vivir en ella, no preciso de sus fabulosas y suntuosas mansiones.
Puede quedarse con todas ellas. No quiero nada que sea suyo señor.
Impresionado por la situación, el millonario le pregunta:
- ¿Pero… si Ud. no quiere nada de lo que ofrecí cuando hablé, entonces…  ¿Qué es lo que quiere? ¡Dígame!
El hombre, -tratando de aguantar su monumental enfado-, responde irritado:
- ¡¡¡Encontrar al hijo de puta, que me empujó al lago de los cocodrilos!!!
Un señor multimillonario

MORALEJA
Nosotros, somos capaces de realizar muchas cosas, que a veces, ni pensamos, ni creemos ser capaces de hacer. Solo necesitamos un pequeño empujoncito.
Con esto aprendemos que… “En ciertos casos y momentos, un “hijo de puta”, es necesario en nuestras vidas para hacer que nos superemos”.

Un señor multimillonario

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