sábado, 29 de junio de 2013

El niño con dotes comerciales súper desarrolladas

Un domingo, una señora ama de casa acuerda, ver en su casa a su amante durante el día, mientras su esposo, está en el trabajo.
Sin ella saberlo, su hijo de 9 años se ha escondido en el armario del dormitorio, para ver, qué es lo que hacen ellos en ausencia de su padre.
Inesperadamente, su esposo llega a casa sin avisar, y ella apresurada y nerviosa, esconde a su amante en el armario, junto a su hijo sin saberlo.
El niño -que tiene unas dotes comerciales súper desarrolladas- tiene ahora compañía dentro del armario, y susurrando ambos, se produce el siguiente diálogo: 

EL NIÑO- Está oscuro.
EL AMANTE- Sí… sí que lo está. Está muy oscuro.
EL NIÑO- Tengo una pelota de béisbol.
EL AMANTE- Pues qué bien... ¿No querrás jugar ahora?
EL NIÑO- ¡No, claro que no!... ¿Me la quieres comprar?
EL AMANTE- No, gracias, no juego al béisbol.
EL NIÑO- Mi papá está fuera... Su trabajo, le ha hecho un hombre muy violento, enseguida se enfada y la emprende a golpes con quien sea. Al último que vio dentro de casa, casi lo mata a golpes.
EL AMANTE- ¡Está bien chaval! ¿Cuánto quieres por ella?
EL NIÑO- Dame 250 € ¡Está regalada!
EL AMANTE- ¡Joodeeer! ¿Regalada? Bueno, vale. Pero que sepas, que me estas tangando. ¿Entendido nene?
Semanas después, vuelve a ocurrir lo mismo.
De nuevo, se da la misma situación y el niño, vuelve a estar en el armario, con el amante de su madre dentro con él, y vuelven a dialogar susurrando: 
EL NIÑO- Está oscuro.
EL AMANTE- Sí, lo está. Vuelve a estar muy oscuro.
EL NIÑO- Esta vez tengo un guante de béisbol.
EL AMANTE- ¿Cuánto quieres esta vez… mamoncete?
EL NIÑO- Dame 750 €… Date cuenta que en tu situación ¡Por este precio, está tirado!
EL AMANTE- ¡Ni hablar niño! Gracias... Pero no. ¡Por ahí no paso!
EL NIÑO- Mi papá está fuera… Ya sabes como es de violento… ¿Pagas o grito? 
El amante, refunfuñando, acepta el trato nuevamente. 
EL AMANTE- Está bien cabroncete, pero quédate calladito... ¿Vale? 
Unos días después, el papá entusiasmado, le dice al niño: 
EL PADRE- Hijo… Coge tu guante de béisbol y la pelota, que vamos a jugar un rato al béisbol, fuera en el jardín. 
El niño un poco preocupado le dice al padre: 
EL NIÑO- No puedo cogerlos papi. Los vendí. 
Entonces, muy asombrado, el padre le pregunta al hijo: 
EL PADRE- Pero… ¿Por cuánto los vendiste?
EL NIÑO- Por 1.000 € papa. ¡Hice un buen negocio!
EL PADRE- ¡Eso es terrible! ¿Sabes lo que has hecho?...

No debes hacer negocio con tus amigos y menos de esta forma. Eso es mucho más de lo que esas dos cosas valen. Ahora mismo te voy a llevar a la iglesia, para que te confieses por lo que has hecho.

El niño con dotes comerciales súper desarrolladas
El padre agarra al niño por la mano y rápidamente, se dirigen  para la iglesia. Una vez allí, el padre le explica al sacerdote lo ocurrido, y manda al niño para el confesionario, cerrando la puerta una vez que este ha entrado.

El niño permanece de rodillas y en silencio, hasta escuchar la voz del sacerdote, y entonces el niño le dice:

EL NIÑO- Está oscuro. 
Y el Sacerdote sin poder aguantarse más contesta enojado: 

SACERDOTE- ¡¡¡Niño No empieces a tocarme los huevos otra vez!!!

El niño con dotes comerciales súper desarrolladas

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HLR