jueves, 13 de febrero de 2014

Un Shopping con 5.000 euros y la mujer ideal

Un  hombre tenía tres novias y no sabía a cuál de ellas elegir, como mujer ideal  para casarse. Decidió entonces, hacer un test económico, para ver cuál de ellas, era la más apta para ser su esposa.

El pensó... La más eficiente haciendo “Shopping” será mi mujer ideal.

Sacó 15.000 euros de su cuenta bancaria, y los repartió entre ellas, a razón de 5.000 euros para cada una, y les dijo:
- Podéis gastarlo como queráis, en lo que os parezca y apetezca.
La primera mujer se fue de “Shopping”  con sus 5.000 euros y se compró ropa, lencería, joyas, zapatos, complementos, fue al salón de belleza y se hizo una depilación integral, un corte de pelo y una manicura.
Por la tarde volvió y le dijo al hombre:

- Me gasté todo el dinero que me diste los -5.000 euros- en ropa, joyas, lencería, complementos y en el salón de belleza. Así estaré más guapa, sexy, y apetitosa para ti. Así desearas más, estar conmigo... “Me encanta sentirme tu mujer ideal”.

¡¡¡Lo hice porque te quiero mucho cariño!!!
La segunda mujer también se fue de “Shopping” con sus 5.000 euros pero... Le compró un reloj, ropa de marca para él, una consola de última generación, una televisión de pantalla plana LED FullHD con Smart TV, zapatos de marca, zapatillas de deporte, zapatillas de andar por casa -súper cómodas-, un juego de palos de golf y le saco el carnet de socio del club de Golf.
Por la tarde volvió y le dijo al hombre:
-  Me gasté todo el dinero que me diste los -5.000 euros-, en regalos para ti. Pensé que así serás mas feliz, y por supuesto, yo también lo seré, porque... “Yo disfruto mucho viéndote feliz” “Me encanta sentirme tu mujer ideal”.
¡¡¡Lo hice porque te quiero mucho cariño!!!
La tercera mujer no se fue de “Shopping”  no compró nada, cogió el dinero -sus 5.000 euros- y lo invirtió en bolsa. En tres días triplicó lo invertido, regreso, le devolvió los 5.000 euros que el hombre le había dado y le dijo:
- Invertí tu dinero en bolsa y así me gané el mío. Ahora puedo hacer lo que quiera con mi propio dinero, sin perjudicarte económicamente a ti.
Así es como yo me siento más realizada, sabiendo, que no dependo económicamente de ti.
“Me encanta sentirme tu mujer ideal”.
¡¡¡Lo hice porque te quiero mucho cariño!!!
Un Shopping con 5.000 euros y la mujer ideal
Entonces el hombre comenzó a pensar, cuál de ellas, era su mujer ideal  y con cuál de ellas, debía casarse.
Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó...
A los hombres nos cuesta muuuuuuuucho pensar, cuando se trata de mujeres... Y más, si buscamos a nuestra mujer ideal.
Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... 
Pensó en el dinero, pensó  en el “Shopping” que habían realizado, pensó en la inversión en bolsa...
Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó...
Y siguió pensando cuál de ellas, era su mujer ideal.
Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó...

No sabía muy bien, que cualidad femenina y personal estaba buscando, que pudiese hacer a una de ellas, su mujer ideal.

Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó... Pensó, pensó, pensó...

Un Shopping con 5.000 euros y la mujer ideal

Y AL FINAL -DESPUÉS DE MUCHO PENSAR Y PENSAR- ELIGIÓ, A LA QUE TENIA LAS TETAS MÁS GRANDES.
Un Shopping con 5.000 euros y la mujer ideal

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HLR