miércoles, 11 de septiembre de 2013

El tren de cercanías

En un tren de cercanías, viajan en uno de sus vagones, una señora gorda y fea, una rubia guapísima con cuerpo escultural, un catalán y un joven andaluz.
Sin esperarlo ninguno de ellos, de repente, el tren se mete en un túnel y se queda el vagón completamente oscuro; en ese justo momento, se escucha un fuerte y sonoro guantazo: ¡¡¡PLASSS!!!



El tren, termina de atravesar el túnel y regresa la luz.



Los cuatro ocupantes del vagón, se quedan pensando en lo que ha podido ocurrir allí.

La señora gorda piensa: “seguro que el descarado de Andalucía, le ha metido mano a la rubia, a la rubia no le ha gustado, se ha mosqueado y... le ha soltado un buen y merecido guantazo”.

La rubia a su vez piensa: “seguro que el de Andalucía ha intentado meterme mano, se ha equivocado, y la gorda le ha arreado una merecida hostia de campeonato”.

El catalán por su parte piensa: “seguro que el andaluz le ha metido mano a la rubia, la rubia se ha equivocado y... ¡¡Qué ostia me ha dado la hija de su madre!!”

Finalmente, el andaluz piensa: “A ver si llega otro túnel como el de antes y le arreo otra buena ostia al capullo del catalán”


Ja, Ja, Ja, Ja.

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