sábado, 28 de septiembre de 2013

La riqueza del lenguaje castellano

Ahora me explico, las quejas de los extranjeros por sus dificultades con nuestras acepciones lingüísticas.
Un ejemplo de la riqueza de nuestro idioma castellano es:
El numero de acepciones que, con una sola y simple palabra, podemos expresar al hablar.
Usando una palabra, podemos expresar mil y una ideas distintas.
¿Qué palabra de nuestra lengua castellana tiene más acepciones? ¿Qué palabra podría ser esa...?
Pues... esa que hace referencia, a los atributos masculinos: “cojones”


Por eso a los extranjeros les cuesta tanto trabajo, entender nuestro idioma.
A continuación veremos un buen ejemplo, de lo que os intento explicar y que no sé, si conseguiré.
Si la palabra de la que hablamos va acompañada de un número, tiene significados distintos según el número utilizado.

Ejemplos:
1 cojón – significa - Caro o costoso => “Valía un cojón”.
2 cojones – significa -Valentía => “Tenia dos cojones”.
3 cojones – significa - Despreocupación o desprecio => “Me importa tres cojones”.
Sin embargo un gran numero – significa - Dificultad => “Sacarlo me costó mil pares de cojones”.

Pero cuando usamos “cojones” acompañado de un verbo, su significado cambia completamente...
Tener – significa - Valentía => “Aquella persona tiene cojones”.
Pero poniéndole signos de admiración, su significado cambia y entonces denota sorpresa. => “¡Tiene cojones!”.
Cuando la palabra (cojones) la utilizamos poniéndola sobre algo, o en algún lugar, dependiendo sobre qué la ponemos, o del lugar donde la pongamos, su significado cambia radicalmente.
Esta frase expresa un reto… “Puso los cojones encima de la mesa”.
Esta palabra también es utilizada para realizar apuestas...
“Me corto los cojones si no te gano”.
O para amenazar, diríamos… “Te corto los cojones”.

El tiempo del verbo utilizado, también cambia el significado de la frase, así pues...
Presente – significa - Molestia => “Me toca los cojones”.
Reflexivo – significa - Vagancia => “Se tocaba los cojones”.
Imperativo – significa - Sorpresa => “Tócate los cojones”.

Los prefijos y sufijos modulan su significado.
(A) cojonado – significa – Miedo.
(Des) cojonado – significa - Cansancio o risa.
Cojonudo – significa – Perfección.
Cojonado – significa - Indolencia o abulia.
Cojonato – significa – Inutilidad o incapacidad.

Las preposiciones matizan una expresión.
(Qué) cojones – significa – negación => “Qué cojones estás diciendo”.
(De) cojones – significa - éxito => “Me salió de cojones”.
(De) cojones – también significa - cantidad => “Hacia un frio de cojones”.
(Por) cojones – significa - voluntariedad o mando => “Lo haré por cojones”. “Lo harás por cojones”. “Por mis cojones que lo harás”.
Hasta – denota – el límite de aguante => “Estoy hasta los cojones”.
(Con) cojones – significa - valor => “Era un hombre con cojones”.
(Sin) cojones – significa - cobardía => “Era un hombre sin cojones”.

Cuando hacemos uso del color, la forma, la simple tersura o el tamaño puede tener distintos y variados significados.
Violeta – significa - frio => “Se me quedaron los cojones morados”.
Rojo – significa – calor => “Tengo los cojones coloraos del calor que hace”.
Según la forma – significa - cansancio => “Tenia los cojones cuadrados”. “Se quedó con los cojones planchados”.
Sin embargo el desgaste - implica - experiencia => “Tenia los cojones pelados de tanto repetirlo”.

Es importante la indicación del tamaño y la posición.
“Tiene dos cojones grandes y bien plantados”.
Sin embargo aludiendo al tamaño máximo
“Tiene los cojones como los del caballo de Espartero”.
Esta expresión significa que no puede superarse porque aquí implica torpeza o vagancia.
“Le cuelgan”, “se los pisa”, “se sienta sobre ellos” e incluso “necesita una carretilla para llevarlos”.
Todas estas frases son despectivas.

Si usamos la admiración o exclamación, - significa - sorpresa... “¡Cojones!”.
Pero cuando uno se haya perplejo se usa: “¡Manda cojones!”.

También podemos utilizar dicho lugar (los cojones) para indicar la voluntad, ya que de allí salen también las ordenes...
“¡Me sale de los cojones!”.

En resumen y para terminar, sería difícil encontrar una palabra en castellano o en otros idiomas, con mayor número de acepciones lingüísticas.

¡Valorad vosotros hablantes del castellano!






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