domingo, 19 de enero de 2014

Un burro enfermo y cabezón

Un viejo granjero, tenía un burro que le ayudaba en todas las labores del campo, llegado el día, el burro cayó enfermo y su dueño, se vio obligado a llamar al veterinario.
El veterinario, tras inspeccionar y observar detenidamente al burro le dijo al dueño:

- Señor, su burro tiene una extraña bacteria. Si no toma este medicamento y se cura en tres semanas, habrá que sacrificarlo sin remedio.
En ese momento, uno de los cerdos del granjero (el más gordo y grande) escuchaba la conversación que mantenían. Así que el cerdo se acercó al burro y le dijo:
- Tómate el medicamento que te van a dar para que te cures, porque si no, te van a matar.
Pero el burro (como burro que es) no hizo caso al cerdo y no quería tomarse el medicamento, por lo que seguía empeorando cada día más.
Al otro día el cerdo insistió e intento convencer al burro, pero el burro seguía en sus trece y hacia caso omiso a los consejos del cerdo.


Al tercer día, el burro se vio tan mal y desmejorado, que como el cerdo insistía e insistía en que tomase la medicina, al final accedió y comenzó a tomársela.
Casi de inmediato, el burro se empezó a sentir bien, se puso de pie y empezó a correr de la alegría de verse sano de nuevo.
- Muy bien amigo -gritaba el cerdo - Venciste a la enfermedad campeón. ¿Viste como yo tenía razón?
En ese justo momento llegó el dueño, vio al burro correteando, y eufórico por la alegría de verlo sanar gritó:
- ¡¡Milagrooooo!! ¡¡El burro por fin se ha curado!!
Mañana haremos una fiesta para celebrarlo.
¡¡¡Vamos a matar al cerdo más gordo y grande que tenemos como celebración!!!

MORALEJA
Si ves a un burro enfermo, que no quiere tomar su medicina para curarse... ¡¡¡QUE LE DEN POR CULO!!! 

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